lunes, 21 de octubre de 2013

"Julio Tresierra, un transformador de vidas"


PiscoBcn, a través de Julián López Tresierra, en su constante trabajo de hacer llegar ese gran destilado peruano a todos los rincones del mundo, al mismo tiempo, ha mostrado su  interés en mantener, conservar y difundir los valores esenciales como son el respeto a las personas y el respeto  hacia la naturaleza. Por ello, os propone leer el artículo de la periodista Milagros Salazar, cuyo contenido (muy interesante) se refiere al trabajo del Sociólogo peruano Julio C. Tresierra, cuya obsesión - en el mejor sentido - es la conservación del medio ambiente y la mejora, al mismo tiempo, de  la vida de grandes sectores excluidos y que gracias a sus propuestas, muchos campesinos que viven en extrema pobreza han podido conservar sus recursos hídricos y, a la vez, obtener importantes ingresos. 


Photo credits: Julio Tresierra
21 de agosto de 2013  Por: Milagros Salazar
Copyright © 2013, Valorando Naturaleza, http://www.valorandonaturaleza.com

Un sociólogo peruano ha logrado demostrar que la conservación y el desarrollo económico no son antagónicos. Gracias a su propuesta, muchos campesinos que viven en extrema pobreza pueden conservar los recursos hídricos y, a la vez, obtener importantes ingresos. Centenares de familias han sido beneficiadas en Guatemala, Perú e Indonesia. Hoy, la propuesta de Julio Tresierra ha llamado la atención del gobierno de China y otras naciones.

Julio Tresierra tiene una obsesión por el cambio. Desde que dejó su país de origen, Perú, cuando aún era un veinteañero con estudios de Sociología, empezó a explorar el mundo con la curiosidad de un adolescente. América del Norte, Europa Oriental, Asia, África. Quería “entender cómo funciona la realidad” en diversos continentes, “las razones que causan al ser económico, social, político”, “entender las leyes de la transformación”. Pero este peruano no sólo se dedicó a observar con ojos ávidos sino también a crear oportunidades para las personas que viven en situación de pobreza extrema. A sus 71 años, y con un imponente 1.84 de estatura, Julio Tresierra sigue siendo un trashumante vigoroso.

Ha trabajado en más de 60 proyectos de desarrollo social con diversas organizaciones de la sociedad civil y entes gubernamentales en África, Asia, América Latina y Europa. Concluyó la carrera de Sociología en la Pontificia Universidad Católica del Perú, y luego terminó una maestría y un doctorado en el Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de Notre Dame, en Indiana. “Lo hice para equiparme de conocimientos que me permitieran entender las raíces de los problemas sociales a largo plazo, y también como punto de partida para conexiones internacionales que hicieran posible poner en práctica estas teorías”, nos dice Tresierra desde China.

Su voz, a través de la conexión vía skype, es clara, vital y llena de energía. Nadie podría creer que ha vivido tres cuartos de siglo. Él supone que dicha jovialidad se debe a su curiosidad por el mundo, a su pasión por el conocimiento. Por esa búsqueda constante, Tresierra decidió idear una propuesta frente a “la visión frustrante” que ha marcado el debate de los últimos treinta años en torno a la necesidad de conciliar la conservación del medio ambiente con el desarrollo.

Concibió una nueva forma de intervención en las zonas rurales a partir de la gestión de los recursos hídricos y el pago por este servicio que ayudara a los campesinos a salir de su situación de pobreza. En la lógica de Tresierra, si los agricultores y ganaderos de las zonas altas mejoraban el uso del suelo para evitar la sedimentación y erosión que afecta a la cuenca hidrográfica, obviamente los pobladores y dueños de actividades productivas de las zonas bajas, que siempre necesitan de los recursos hídricos, estarían dispuestos a pagar por ese servicio.

Se generaría un círculo virtuoso sostenible: los agricultores de las zonas altas, que usualmente son los que viven en extrema pobreza y cultivan para el autoconsumo, también se beneficiarían con mejores cultivos al recuperar la calidad del agua, y luego podrían abastecer a los mercados locales. Incluso podrían, en algunos casos, comerciar con compradores extranjeros. Al final, el agua uniría a los diversos actores de la cuenca que, hasta hoy, convivían en permanente conflicto.

Tal visión, por fortuna, no se quedó en un sueño: ahora es una realidad. Desde hace cuatro años se viene aplicando en Indonesia, Perú y Guatemala: se han beneficiado centenares de familias y las autoridades locales están dispuestas a continuar. La semilla sigue floreciendo.

LOS INICIOS

¿Cómo fue posible dar el salto? Hace ocho años, Tresierra recibió una propuesta de trabajo de WWF y aplicó, por primera vez, este modelo de intervención. Las circunstancias se dieron para que el proyecto se desarrollara con CARE, una organización internacional con especial interés en la asistencia a las poblaciones excluidas.

Era la oportunidad que andaba buscando: como WWF es una organización con presencia en más de 100 países, luego sería posible replicar la experiencia a nivel global. Pero llegar a este punto fue un proceso largo de “puertas que se cerraron y otras que se abrieron”, pues, por lo general, todo se consigue “tratando, fracasando, haciendo”. Antes de echar a andar el proyecto en el campo, debió identificar las zonas más convenientes, o viables, para después convencer a las autoridades y actores locales de los beneficios de su propuesta.

Como resultado de la perseverancia, en Perú se han logrado resultados importantes. De acuerdo con Ana Marleny Cerna, la coordinadora regional del proyecto, siete comunidades de la cuenca del Jequetepeque, que incluye a las regiones norteñas de Cajamarca y Lambayeque, han triplicaron sus ingresos en dos años debido a la reconstrucción del ecosistema para recuperar la capacidad de filtración del suelo y la contención de los sedimentos. El trabajo continúa con recursos del Ministerio del Ambiente y la Junta de Usuarios de Riego de Jequetepeque.

Tresierra celebra estos logros alcanzados. Él siempre ha estado vinculado a la naturaleza, “a una realidad geográfica, de manera constante”, y ha visto de cerca las demandas de las poblaciones excluidas. Creció en la Amazonía y en los Andes de Perú. Pasó su niñez estudiando en la Sierra Central, y a los 13 años de edad decidió trabajar en la construcción de túneles: no por necesidad económica sino para generar recursos propios que le permitieran cierta independencia en casa. “Ahí empezó un proceso profundo de aprendizaje. Pude ver los abismos entre las comunidades locales, la grandeza de la naturaleza, y también la inocencia de la gente”.  Su amigo de las aulas universitarias, Luis Herrera, siempre recuerda su gran sensibilidad por lo social, su perseverancia y su temple de visionario.

“Este modelo que propongo promueve un arreglo de negocios entre compradores y vendedores del servicio ambiental. No es una donación, es un incentivo para salvaguardar la naturaleza. No es una cuestión de responsabilidad social corporativa, es una propuesta de negocios entre los campesinos de cuenca arriba y los usuarios de agua en la cuenca baja”.

El agua para las zonas bajas no sólo se destina al consumo; también es usada por grandes compañías para la fabricación de sus productos o para generar energía. “Yo me siento con el presidente del directorio de Coca-Cola y los campesinos de Tanzania para ponernos de acuerdo. La idea es buscar formas de unir polos: el manejo del capital económico y el manejo de la naturaleza”, apunta Tresierra con vehemencia tras puntualizar que una sola pregunta respalda este proceso: “¿cuál es el elemento natural que le compete a todos, sin importar las diferencias sociales? El agua.”

La naturaleza no hace distinciones. Los tiempos de sequías afectan a todos, pero pueden ser más llevaderos también para todos con un manejo eficiente de la cuenca. De esta manera, explica el experto, se ha logrado poner al mismo nivel tres capitales que suelen estar divorciados: el capital social (el campesino pobre de las zonas altas), el capital natural (el ecosistema que provee los recursos hidrológicos), y el capital financiero (las corporaciones públicas o privadas que se benefician del agua cuenca abajo).

LECCIONES

Dice Tresierra que todo este camino andado ha sido una “mezcla de prueba y error” que permitirá seguir ajustando este modelo y buscando nuevos compromisos. Para ello, considera importante mantener siempre una mente abierta, un pensamiento crítico. “Nada está terminado, lo fundamental es lo que permite penetrar más allá de las apariencias. Hay que seguir tratando una y otra vez, persistir”, sostiene con voz enérgica y rotunda.

Asegura que siempre estuvo convencido de los resultados de su propuesta porque estaba sustentada en la realidad, en el conocimiento, y no en la emoción. Es importante ser “consistentes en las propuestas y discursos, respetar las diferencias”.

Al comienzo, cuando ultimaba los detalles del proyecto con WWF y CARE, la idea era trabajar en Honduras. No fue posible. En el caso del Perú, se buscaba aplicar el modelo en la cuenca del río Chira, situado en la región Piura, pero se opusieron tanto las autoridades como un buen sector de la población. “Uno tiene que aprender que a veces no hay posibilidades de entrar a algunas zonas. Hay que reconocer las resistencias al cambio lo suficientemente rápido como para no terminar de cabeza”.

Por estos días, Tresierra sigue buscando diversos mecanismos para financiar la conservación del medio ambiente y mejorar, al mismo tiempo, “la vida de grandes sectores excluidos”.  “No debe prevalecer el individualismo, el mundo es colectivo”.

Sus nuevas apuestas están hoy en lugares remotos: Tanzania, Rumanía y Bulgaria. Desde hace tres años trabaja con el gobierno chino para replicar su modelo de desarrollo en zonas rurales. Su etapa con WWF acabó por el momento, pero él sigue apostando por el cambio. No se conforma con las reglas de la “explotación de los recursos naturales desde una mirada cortoplacista”. “La realidad biológica tiene límites establecidos: tenemos un solo planeta y hay que cuidarlo porque no se va a duplicar”.


Milagros es una periodista de investigación especializada en temas ambientales y sociales. Colabora con el equipo de investigación IDL-Reporteros, en Lima, Perú, y es corresponsal de la agencia de noticias Inter Press Service. Es miembro del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ). La puedes encontrar enmilisalazarh@gmail.com.




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martes, 15 de octubre de 2013

Pisco Sunrise

Nuestra propuesta: Pisco Sunrise. Un cóctel que no te dejará indiferente!

Ingredientes

2 Onzas de Pisco Acholado o Quebranta
4 Onzas De zumo de naranja
3/4 Onza de jarabe de granadina
4 cubos de hielo

Preparación

Colocar  4 cubos de hielo en la copa. Incorporar el Pisco, el zumo de naranja y la granadina; es recomendable hacer esta operación a una distancia de 20 cm de la copa y sobre el hielo y así conseguir no mezclar los colores. 

Y ya está, ahora toca disfrutarlo. Salud!!!

domingo, 13 de octubre de 2013

La semana del cóctel en Londres



Londres acoge, del 7 al 14 de octubre, la London Cocktail Week, una semana completa dedicada al cóctel.

Aunque el evento se centrará principalmente en la zona de los Seven Dials, en Covent Garden, tienes la posibilidad de realizar rutas por los bares que sirven cócteles en Shoreditch, el Soho,Notting HillFitzrovia y otros lugares. A lo largo de la semana podrás asistir a seminarios y catas, barras al aire libre e incluso tendrás la oportunidad de adquirir tu propio equipo para preparar cócteles. Los principales bares de la ciudad que participan en el evento ofrecerán cócteles especiales al precio de 4 libras. Algunos establecimientos disponen de una oferta “dos por uno” así que no olvides investigar un poco antes de sumarte a la fiesta para tener la seguridad de que consigues los mejores precios. Si quieres el paquete completo, lo único que tienes que hacer es adquirir una pulsera de celebración (10 libras) que te permitirá disfrutar de todas las ofertas a lo largo de la semana.

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Si tus compromisos te impiden salir durante la London Concktail Week para degustar deliciosos cócteles a un precio más asequible de lo habitual, te te sugerimos tres bares de copas londinenses que son parada obligatoria:
Nos encanta el bar Trailer Happiness, en Portobello Road, con su increíble selección de originales cócteles tropicales donde podrás satisfacer cualquier capricho que se te antoje. Pero este modernísimo lounge bar con toques polinésicos también te ofrece algunas exquisiteces culinarias. Te recomendamos que pruebes el salmón con taquitos de patata.

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Otro de nuestros favoritos es el Lounger Lover, en Shoreditch, con una decoración ecléctica que abarca desde cabezas de hipopótamo hasta candelabros en una abigarrada mezcla de colores y temáticas. Su amplísima carta de cócteles incluye algunas de las bebidas más deliciosas que hemos probado en Londres. Es caro, pero sin duda hay que probarlo.
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El Beaufort Bar del Savoy Hotel, en el Strand, es otra experiencia que no puedes perderte.

Su decoración espectacular y elegante por sí sola, ya merece una visita. Los cócteles son increíbles pero también pueden ser caros así que vete dispuesta a salirte un poco del presupuesto para disfrutar de una experiencia de lo más gratificante.
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El London Cocktail Club, uno de los establecimientos que participan en la London Cocktail Week, servirá durante esta celebración una selección de sorprendentes cócteles al precio de solo 4 libras por copa. Esta cadena dispone de establecimientos en todo Londres por lo que hemos seleccionados nuestros tres cócteles favoritos de su carta.
  1. Empezaremos con el Porn Star Martini, un delicioso cóctel a base de vodka, maracuyá, champagne y licor de vainilla.
  2. Otro de nuestros favoritos es el Smoked Apple Martini, un cóctel a base de ginebra. Esta deliciosa bebida, inspirada en el otoño, combina zumo de manzana, ginebra, whisky y diferentes tipos de licores
  3. Y, por último, el espectacular Lynchburg Lemonade, un cóctel a base de Bourbon que combina Jack Daniels, Triple seco, sour mix y limonada para crear una      refrescante bebida agridulce.
Por Intropia
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lunes, 7 de octubre de 2013

Pisco Manzana Sour

Ya hemos probado varios tipos de sours como es el caso del Mango Sour, del Fresa Sour, del Maracuya Sour y como no: el gran Pisco Sour. Y en ningún caso nos ha defraudado ninguno de ellos, todo lo contrario nos hemos deleitado con cada uno de ellos. Esta vez os traigo uno nuevo y no por lo nuevo es menos que sus otros hermanos "sours":  Manzana Sour! Excelente combinado cuyo aroma a manzana, limón y Pisco es algo que os hará volar.

Ingredientes:

• 40 ml de macerado de manzana
• 60 ml de Pisco quebranta
• 15 ml de jugo de limón
• 30 ml de jarabe de goma
• 8 cubos de hielo
• 01 Clara de huevo
• 01 Gota de amargo de angostura

Preparación:

1.Poner a enfriar la copa.
2. En el vaso de la coctelera colocar los ingredientes en el siguiente orden: Pisco quebranta, macerado de         manzana, jarabe de goma, jugo de limón, la clara de huevo y los hielos.
3. Agitar con fuerza la coctelera por unos 8 a 10 segundos con ritmo.
4. Servir con precaución en la copa, sin dejar pasar los hielos, ayudados de un colador de gusanillo.
5. [Macerado de Manzana: En 1 litro de pisco quebranta introducir 0.5 kg de manzana roja madura. Un mes en reposo].

Añadir un gota de amargo de angostura

Salud!!!