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sábado, 18 de abril de 2015

Margarita de Pisco


El cóctel más conocido en México es la Margarita, según dicen fue creado en una cantina de Chihuahua. La Margarita es para los mejicanos como el Pisco Sour para los peruanos, su bebida nacional. La versatilidad del Pisco, nuevamente, nos sorprende al elaborar esta bebida mejicana con este extraordinario destilado. Os  traigo esta receta para que la probéis y ya veréis que delicia!


Ingredientes :

 3 medidas de pisco 

 2 medidas de Cointreau

 1 medida de zumo de lima

Preparación:

Batir en coctelera o licuadora con hielo, todos los ingredientes.

Para servir: Humedecer el borde de las copas con jugo de limón y luego pasar el borde de la copa por sal.

Servir el cóctel.

Si no se dispone de Cointreau, se puede reemplazar por la misma medida de jugo de naranja.

Viva México y Perú! Salud!


martes, 31 de enero de 2012

Latinoamérica reivindica su propia Guía Michelín


El buen nivel que están alcanzando muchos de los restaurantes de Latinoamérica requiere una guía Michelín de la región, cuya cocina es una de las emergentes del mundo, según ha señalado el chef mexicano Daniel Ovadía en una entrevista con Efe.

Se trata de una reivindicación común de los cocineros latinoamericanos: “Hemos platicado de que quizá deberían voltear a ver y hacer una guía que incluyera a México, Venezuela, Perú y Brasil”, expuso Ovadía (Paxia, Distrito Federal) tras su aplaudido paso por la cumbre gastronómica Madrid Fusión.

En opinión de este joven maestro “en conjunto se puede hacer una muy buena guía porque hay muchos buenos restaurantes”, si bien matiza que la alta cocina es aún un movimiento “muy nuevo” en algunos países de la región. Ese tipo de publicaciones y sus anheladas estrellas de calidad -que se otorgan desde 1926- hacen que “suba el nivel gastronómico” de un país, asegura un chef que, si bien defiende que el reconocimiento “más importante” a un restaurante lo da “la gente”, no niega que le gustaría lucir alguno de esos “macarrones”, como les llama el gremio.

La Guía Michelín abarca, tras más de un siglo de historia, 23 países de tres continentes pero hasta ahora no ha puesto sus ojos en Latinoamérica, cuyas distintas culinarias son cada vez más conocidas en el resto del mundo. Al respecto, Ovadía señala que Perú o Brasil -con Gastón Acurio y Álex Atala como cabezas visibles, respectivamente- “han hecho las cosas bien”, por lo que sus colegas mexicanos se preguntan qué les ha faltado para que su gastronomía, reconocida por la Unesco Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2010, no sea más apreciada en el mundo ni logre desvincularse del concepto “tex mex” de EE.UU.

En su opinión, hace falta “un grupo de cocineros que se pongan de acuerdo trabajando con el mismo fin”. Recuerda que en los últimos 50 años no existían “buenas relaciones” entre los líderes gastronómicos de su país y, en los congresos internacionales, “no hablaban por México sino por su propio restaurante o su persona”. La generación actual de cocineros ha cambiado ese panorama y sus integrantes se consideran “compañeros de oficio” que trabajan “mucho” por México.

Confiado en que esa actitud “tiene que acabar por cuajar”, pide a sus colegas que “dejen los orgullos de lado para empezar a trabajar en conjunto, porque si en España no se hubiera trabajado en conjunto nunca habría llegado a ser lo que es”. “La gastronomía, la historia, la cultura y todo lo demás lo tenemos. México es de los principales lugares de ingredientes de Mesoamérica y su riqueza se observa Estado por Estado; Perú tuvo que ir a buscar en su Amazonas que tenía para ver qué hacía” dice quien practica una cocina que combina lo prehispánico y lo mestizo.

Enamorado de ingredientes como el aguacate, el maíz, el chile y el tomate en todas sus variantes, defiende que sólo con esos ingredientes que México “dio al mundo” se pueden hacer “cosas espectaculares”. También considera que otro paso dado en su país para mejorar su oferta de restaurantes ha sido la descentralización. La alta cocina ya no se limita a Ciudad de México, donde destaca a Enrique Olvera (Pujol), y cita como ejemplos a Guillermo González Beristáin en Monterrey, Benito Molina en Ensenada o Alejandro Ruiz en Oaxaca.

Fuente: “Agencia EFE”.

martes, 10 de enero de 2012

Ni peruano ni chino: Las dos cosas




Adrián Cornejo | Madrid




La cada vez más frecuente apertura de notables restaurantes peruanos en ciudades españolas, aun en plena crisis económica, ha confirmado en los últimos meses lo que hace tiempo era un secreto a voces: la cocina del país andino está de moda.

Pero, al igual que ocurre con nuestros vinos, jamones y paellas en el extranjero, hablar únicamente de Pisco (Pisco Sour), papas y ceviche es prestar atención a una infinitésima parte del vasto recetario de una nación con una superficie 2,5 veces superior a la de España y cuya imponente geografía (que abarca la costa del Pacífico, la sierra andina y la selva amazónica) la dota de una importantísima reserva de alimentos.

Sin embargo, lo que eleva a Perú a los altares de los fogones a nivel internacional no son sólo sus más primorosos productos autóctonos, sino también el hecho de haber sacado partido al mestizaje con otras culturas. Un ejemplo es la cocina chifa (chino-peruana), cuyo nombre también designa a los restaurantes que la sirven y procede de la combinación de los términos cantoneses 'chi' y 'faan', que unidos significan 'comer arroz'.

Los orígenes de dicha fusión gastronómica se remontan a finales del siglo XIX, cuando numerosos inmigrantes procedentes del gigante asiático (a los que se les llamó culíes) llegaron a tierras incas para atender a los grandes señores al menos durante ocho años, al término de los cuales algunos obtenían la libertad. Los que la conseguían solían abrir en las ciudades pequeñas fondas dirigidas a las clases menos pudientes. Estos establecimientos fueron precursores de los chifas que, bajo tal denominación, se cree, vieron la luz por primera vez en Lima, en 1921.

Dicha circunstancia no impidió que sus platillos terminaran por conquistar incluso los paladares de las altas esferas, que paulatinamente fueron introduciendo algunos de sus ingredientes en su dieta habitual. Recetas emblemáticas como la del arroz chaufa (hecho al wok, normalmente, con tortilla, verduras y carne, aunque existen múltiples variantes) se comenzaron a preparar en buena parte de los hogares del país.

Tallarines y arroces

En la actualidad, si en la mayoría de restaurantes peruanos distribuidos por la piel de toro la presencia de platos chifa es apenas testimonial, no resulta tan complicado disfrutar de un buen número de ellos en los ubicados en Madrid o Barcelona. Es el caso del impronunciable pollo chi jau kay (elaborado con salsa de ostión y de soja, entre otros ingredientes), el tallarín saltado (fideos con carne y verduras al wok), el aeropuerto (combinación del anterior con arroz chaufa y fréjol chino), el chancho (cerdo) con tamarindo, el wantán frito (fina masa rellena) el kam lu wantán (plato agridulce a base de col, carne y piña) o la sopa wantán (con pollo o cerdo rellenando las masas en forma de ravioli que le dan nombre), algunos de los cuales se pueden probar en casas de la Ciudad Condal como Costa Verde II o El Señorío de Perú y en otras de la capital como Wakathai (en éste el relleno de los ravioli es corvina en lugar de carne) o Tanta, el restaurant-bistró del gastroimperio de Gastón Acurio, el más célebre chef de Perú.

También en el madrileño El Inca los viernes a mediodía se sirve un menú basado en estas y otras recetas, al igual que ocurre los miércoles en La Gorda, donde la chef Carmen Delgado atrae a los gourmets más curiosos con 11 de los platos chifa que tanto añora.

Mención aparte merece El Retablo de Kelly, un retirado y humilde localito con menos de 10 mesas, pero que resulta ser el único de la capital (y, que sepamos, de toda España) en el que el 100% de los más de 50 platos que despachan son chino-peruanos. Platos que los nativos suelen condimentar con ajíes (pimientos) y acompañar con cerveza o el famosísimo pisco sour.



Direcciones: Costa Verde II. Clot, 39. k 93 348 17 12 . Barcelona.| La gorda. Costanilla de San Andrés, 20. k91 366 24 72. Madrid. | El inca. Gravina 23. k91 532 77 45. Madrid. | El retablo de kelly. Glorieta de los Cármenes, 1. k91 465 41 51. Madrid. | Señorío del perú. Còrsega, 607. k 93 446 40 82 . Barcelona. | Tanta. Plaza del Perú, 1. k91 350 26 26. Madrid. | Wakathai. Conde Duque, 13. k 91 541 78 76 . Madrid.



Fuente: Diario el Mundo