Hoy hablaremos del Bitter. Complemento imprescindible para la elaboración de
determinados cócteles, como por ejemplo el Pisco Sour. La palabra Bitter es de origen Alemán y se emplea
para definir a una bebida alcohólica con fuerte carácter aromático. Se traduce
a nuestra lengua como “amargo”. Su presencia en la actualidad en diversos
cócteles o combinados es muy notoria y parece que coincide con la tendencia
hacia los tragos clásicos.
El Bitter se empleaba originariamente como medicina y con ella se intentaba curar el paludismo, los problemas gastrointestinales, mareos, etc., en el siglo XIX y principios del XX, llegarón a crearse miles de marcas en los Estados Unidos y como consecuencia de la ley seca, desaparecieron.
Daniel Andrade, bartender mejicano, en su artículo “El Boom de los Bitters” nos dice: “hasta hace algunos años los bartenders tuvimos que sustituir los Bitters por los aceites esenciales de las cascaras de los cítricos para brindar olor y amargura a los cocteles. Afortunadamente a principios del 2000 se volvió a dar un boom en la producción de estos amargos. Algunas marcas como The Bitter True , Bittermens, Scrappy´s Bitter, Miracle Mile Bitters entre otros lideran este auge Bittero con nuevos y resaltantes sabores cítricos, florales y herbales con los cuales podemos dar y cambiar la complejidad de nuestra coctelería. Por otra parte los peruanos también siguen elaborando Bitters artesanales o gotas amargas como ellos les llaman”
El Bitter contiene una graduación alcohólica de 45% y se elabora a partir de la destilación e infusión de una amplia variedad de hierbas, frutas, especias y raíces sobre una base de licor. De allí su interés como fármaco en el pasado.
El Bitter se emplea en la fase final de una preparación. Su empleo debe ser preciso, ni mucho ni poco, ni antes ni después; su exceso o uso antes de lo previsto nos puede arruinar el cóctel o combinado.
El Bitter se empleaba originariamente como medicina y con ella se intentaba curar el paludismo, los problemas gastrointestinales, mareos, etc., en el siglo XIX y principios del XX, llegarón a crearse miles de marcas en los Estados Unidos y como consecuencia de la ley seca, desaparecieron.
Daniel Andrade, bartender mejicano, en su artículo “El Boom de los Bitters” nos dice: “hasta hace algunos años los bartenders tuvimos que sustituir los Bitters por los aceites esenciales de las cascaras de los cítricos para brindar olor y amargura a los cocteles. Afortunadamente a principios del 2000 se volvió a dar un boom en la producción de estos amargos. Algunas marcas como The Bitter True , Bittermens, Scrappy´s Bitter, Miracle Mile Bitters entre otros lideran este auge Bittero con nuevos y resaltantes sabores cítricos, florales y herbales con los cuales podemos dar y cambiar la complejidad de nuestra coctelería. Por otra parte los peruanos también siguen elaborando Bitters artesanales o gotas amargas como ellos les llaman”
El Bitter contiene una graduación alcohólica de 45% y se elabora a partir de la destilación e infusión de una amplia variedad de hierbas, frutas, especias y raíces sobre una base de licor. De allí su interés como fármaco en el pasado.
El Bitter se emplea en la fase final de una preparación. Su empleo debe ser preciso, ni mucho ni poco, ni antes ni después; su exceso o uso antes de lo previsto nos puede arruinar el cóctel o combinado.